miércoles, 9 de mayo de 2012

Tranquilo: No te van a comer


Sobre la anterior colaboración y, en concreto, sobre los problemas matemáticos: Facilítales varios caminos para llegar al resultado. Les abre la mente, los hace creativos, relacionan mejor diversos conceptos…y les hace sentirse más seguros en sus capacidades.

Ha habido alumnos que nos han sorprendido, con seis o siete años, al llegar a la solución de sencillos problemas a través de sorprendentes y eficaces procedimientos matemáticos. Y no olvides lo dicho: Manipulación de objetos y ligera representación teatral emocionada para plantear las cuestiones o problemas. Sin prisas.

Y hablando de creatividad: Deja cierto margen de libertad creativa para que tus alumnos, dentro de un orden y sin olvidar la debida buena presencia de las actividades realizadas en las libretas, puedan plasmar en dichas actividades de vez en cuando su impronta a través de dibujos, recortes, pegatinas, colores, distribución de los espacios, tipos de letras, utilización de otros materiales, etc. Les entusiasma, divierte e impulsa en el aprendizaje.

Primera y muy deseada reunión colectiva con los padres de tus alumnos:
Ya dijimos en su momento que los padres, antes de la primera reunión,  ya te conocerán sobradamente por los testimonios que tus alumnos habrán manifestado ante sus familias; y por los contactos que puedas haber tenido con los progenitores.
A esta reunión colectiva no deben acudir los alumnos, solo los padres.
Concederás unos cinco minutos de cortesía para los padres que pudieran retrasarse.

Al comenzar les agradeces su presencia. Tu tono de voz, forma de mirar y dirigirte a ellos, la seguridad e ilusión (no exenta de realismo) que desprenderás al hablar de la educación de sus hijos, la necesidad de contar con su colaboración en todo el proceso educativo, etc. te van a garantizar un apoyo imprescindible y duradero.
Por cierto, que si tu forma de dirigirte a los padres se parece algo a lo que indicamos en relación con la comunicación con tus alumnos, mejor. Sin que resulte artificial o poco sincera. Naturalidad.

Los padres podrían sentarse en las sillas, o alrededores, de donde se sientan sus hijos. Les hace ilusión y visualizan de alguna manera a sus hijos allí situados. Tú podrás estar sentado en tu silla inicialmente aunque lo normal es que te levantes para utilizar la pizarra, te apoyes discretamente en tu mesa…Naturalidad y cercanía.

A los progenitores que vayan acudiendo les preguntarás el nombre de su hijo y anotarás en la ficha de seguimiento del alumno el día de la reunión y si acudieron el padre y la madre, o solo uno de ellos.

Los padres podrán preguntar lo que deseen durante la reunión. Advertirás que deberán ser preguntas de interés colectivo ya que las de carácter particular se formularán en las horas de tutoría. O al acabar la reunión.

Explicitarás el contenido de las fichas de seguimiento donde irás reflejando a diario calificaciones y observaciones que merecen tus alumnos: Explicarás a los padres todo lo que hemos expuesto sobre los objetivos y forma de desarrollar la lectura, expresión oral, vocabulario, poesía, comprensión oral y escrita, dictado, redacciones, cálculo, nociones, problemas, etc. etc. No olvides los aspectos artísticos y deportivos.

Indicarás la necesidad de que duerman las horas necesarias, de que acudan desayunados y, en lo posible, con sus necesidades fisiológicas hechas, de la puntualidad al acudir al colegio, de llegar aseados, de que los bocadillos y bebidas, o frutas, que consuman durante la mañana sean sanos y nutritivos, de que aporten a diario los útiles y  materiales escolares  precisos, etc. También explicarás la forma y frecuencia, ya expuestas con anterioridad en otras colaboraciones, de acudir a los servicios, de “castigar” a los infractores de las normas escolares y morales, etc.                                         

No se te olvide indicarles a los padres que sus hijos (seis años) no van a tu clase a sacar buenas notas: Puede que la sorpresa inicial sea mayúscula e inesperada. Te toca, con el lenguaje y argumentos que ya conoces, convencerles de la conveniencia de asumir tus postulados ya que han dado, y seguirán dando, resultados más que eficaces y, por supuesto, por encima de los niveles exigidos. Y evitando angustias limitantes e inútiles.

Les advertirás que, dentro del proceso escolar, tienes la intención de iniciar, poco a poco, una educación afectivo-sexual algo adelantada a lo que exija su desarrollo psico-afectivo para garantizarles, con naturalidad, un conocimiento y asunción de su sexualidad  que conllevará el respeto a su propio cuerpo y al de los demás. En los colegios hay textos con ilustraciones, incluso algo antiguos, que abordan el tema con una naturalidad y simpatía sorprendentes. Sin mojigaterías ni influencias de creencias varias.

Si algún progenitor tuviera algún reparo en esta cuestión deberás tenerlo en cuenta. A nosotros nunca nos ocurrió algo así. Sería raro.

Además, les indicarás los resultados conseguidos en esta educación afectivo-sexual durante muchos años de docencia por muchos maestros: Alumnos con una madurez, conocimiento, naturalidad, simpatía y responsabilidad evidentes.

Que no se te olvide indicarles que intercalas, en las tareas escolares, canciones o interpretaciones musicales, juegos, adivinanzas, lectura del periódico…con objeto de aliviar el posible cansancio, pasarlo bien y favorecer el aprendizaje.

Les dirás que para ti y tus alumnos es fundamental la comunicación personal. Y que igual que tú les expones experiencias personales de las que extraer consecuencias, ellos también lo hacen. Y que el ambiente en la clase es relajado, respetuoso, alegre, estimulante, proclive al aprendizaje y, por si fuera poco, con un mutuo y sincero afecto. Y que si el niño les traslada algo parecido a una queja o dificultad del tipo que sea, además de escucharles con atención deben, los padres, acudir a ti para conocer tu versión y opinión. Sin caer en una sobreprotección excesiva, desequilibrada y nefasta.

Solicita de los padres de tus alumnos, porque es absolutamente necesario y útil,  su presencia, acompañados del alumno, cada mes y medio, aproximadamente, para la visita de tutoría. Les indicarás que tienes la costumbre de anotar en las fichas de seguimiento de cada alumno las fechas en que se realizarán dichas tutorías. Y que, para una matrícula de poco más de veinte alumnos, es muy fácil alcanzar unas noventa visitas de padres durante el curso.

Y, lo último, maestro novel de primero de primaria de un colegio público, que tú y tus alumnos estáis acostumbrados a dejar las tareas escolares cuando suena la sirena para salir ya que ni estáis deseosos de abandonar el aula ni os sentís agotados. Así pues que los padres se acostumbren a que sus hijos vayan siendo los últimos en llegar a la puerta del colegio. Dicho con naturalidad, cercanía y afecto.

Enriquece lo expuesto con todo lo que se te ocurra para hacer más fructífera este tipo de reuniones colectivas. Te juegas mucho.

Hasta la próxima, si ha lugar. 

Saludos.


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