viernes, 21 de octubre de 2011

Higiene, sin pasarse

Sería conveniente que personal sanitario autorizado llevase a cabo durante el curso varias comprobaciones de la limpieza corporal de los alumnos.

De no ser así, sigue leyendo.

Lo que se indica a continuación podría ser conocido y autorizado, previamente, por el director del colegio.

Una vez de vuelta al aula, después de habernos familiarizado con el patio de recreo y circunstancias, cogerás un lápiz de tu mesa y lo colocarás sobre ella; invitarás, casi sin hablar y de forma muy relajada, a todos tus alumnos a hacer lo mismo con sus lápices en sus mesas.

Establecerás un coloquio sobre la conveniencia de estar limpios y mantener limpios el mobiliario e instalaciones del colegio. Eso sí, sin llegar a caer en comportamientos obsesivos. Puedes referir algún caso real, o ficticio, dramatizando algo la exposición.

Tú, ante ellos y con el lápiz en tu mesa, llamarás a uno de tus alumnos (no ha dado tiempo de elegir a un representante o delegado de curso; todo llegará) para que inspeccione tu cabeza, separando los pelos con tu lápiz, y compruebe y manifieste que está limpia. Si estás calvo la cosa se simplifica.

También comprobará y manifestará dicho alumno la limpieza de tus orejas, manos, uñas, ropa y calzado.

A continuación, tú, maestro novel de un primero de primaria de un colegio público, inspeccionarás (a cada uno con su lápiz) a todos tus alumnos (cabeza, orejas, etc.) que seguirán sentados con las manos extendidas sobre la mesa. Si algún alumno no tuviera lápiz, o similar, le facilitarás uno que nadie haya utilizado.

Para evitar interpretaciones erróneas o juicios prematuros les indicarás que cualquier persona, en el peor de los casos, se  podría haber contagiado con visitantes no gratos en su cuerpo o ropa no por culpa suya o de su familia sino por causas ajenas.

De todas formas, si algún alumno hubiera llegado poco aseado este primer día de clase evitarás recriminárselo ante los demás. Aunque un disimulado gesto o mirada advertirá al susodicho de que la higiene puede mejorar. También puedes indicárselo durante el recreo, de forma discreta.

Durante el tiempo de tutoría con los padres tendrás ocasión, si fuera preciso, de recabar de la familia mayor atención a la higiene del niño.

En casos extremos, no te descubrimos nada, sí tendrás que comunicarlo al director y a la familia.

Sí alabarás, incluso con aplausos compartidos, lo aseados que han llegado al colegio. Que se te note sinceridad, naturalidad, entusiasmo, algo de orgullo…y, todo, dentro de un ambiente más bien relajado.

Les advertirás la conveniencia de repetir estas inspecciones higiénicas de vez en cuando sin aviso previo. Lo asumirán. Y sus familias, también.

Creemos que hay otras cosillas a tener en cuenta el primer día de clase. Sí, el primer día. Las veremos, si ha lugar, en próxima ocasión.

Saludos

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