domingo, 11 de diciembre de 2011

Profe: ¿Está bien la “o”?

En la pizarra trazarás renglones, bastante anchos, de dos rayas. Tus alumnos deben tener sobre sus mesas libretas de ese tipo. No admitas cuadernos con renglones de dos rayas muy juntas. Sería una tortura ineficaz.

Al margen de los renglones trazados, en otra parte de la pizarra, escribirás grandes “o” enlazadas sin olvidarte, conjuntamente con tus alumnos, del estribillo y gestos indicados en escrito anterior.

Llega el momento de colocar la “o” dentro de los renglones de la pizarra.

A propósito escribirás algunas “o” que se salgan del espacio del renglón y les indicarás que así no está bien, que queda feo y que es mejor rectificar. Borrarás la “o” que esté mal y la volverás a escribir correctamente.

Invitarás a algunos niños a que salgan a la pizarra y escriban la “o” dentro del renglón (algo ancho). Siempre con el acompañamiento de todos en los gestos y estribillo. Si alguno se sale del espacio de las dos rayas del renglón, se rectifica y se le anima a que lo haga bien. Todos los que salgan merecerán elogios y aplausos.

Si alguno tuviera especial dificultad en el dominio del trazo, “provocarás” que sus compañeros (en éste y en todos los supuestos que se te puedan presentar en tu labor docente), libre y espontáneamente, manifiesten su comprensión, cercanía y ayuda para la superación del problemilla. Aparte de tu actuación profesional.

Luego podrías preguntar: ¿Fácil o difícil? La contestación colectiva, y tu forma de actuar, los impulsará en el aprendizaje con optimismo, seguridad y de forma relajada.

A continuación les indicarás que escriban en sus libretas solo la mitad de un renglón con “o” enlazadas y procurando no salirse de los márgenes.

¿Por qué solo la mitad del renglón? Les indicarás que a tu clase no se va a perder el tiempo y a cansar, inútilmente, la mano y los dedos. Si se hace bien y se domina el trazo con medio renglón sobra el otro medio. Y, de verdad, que sobra.

Te adelantamos, maestro novel de primero de primaria de un colegio público, que tus alumnos harán poquísimos copiados, solo los necesarios, ya que ese tiempo deberán dedicarlo a otras actividades muchísimo más necesarias y gratas: vocabulario, comprensión lectora, dictado, composiciones, poesías, etc.

No te recomendamos que acudas a copiados y coloreados como táctica para ocupar el tiempo. No.

Eso sí, tienes que corregir todo lo que escriban. A los alumnos que se equivoquen les ayudarás en tu mesa, si es preciso, cogiéndoles la mano para que afiancen el trazo con el lápiz. Luego, ellos volverán a hacer solos cinco o seis “o” (no más) y te lo enseñarán.

El aprendizaje diario de una letra, con los gestos y estribillo que corresponda, irá necesariamente unido a su escritura. Fácil como hacer la “o” con un canuto.

No fomentes ni permitas nunca que tus alumnos interioricen una excesiva exigencia y perfeccionismo al cumplir sus obligaciones. Las cosas hay que hacerlas bien pero sin caer en obsesiones y actitudes neuróticas que los pueden hacer sufrir en la vida.

No te asustes con estas responsabilidades. Conforme lo vayas haciendo verás que no agobia, que facilita tu labor y que los excelentes resultados (modestia incluida o excluida) te integrarán a ti, a tus alumnos y familia, en el proyecto educativo común que nos ocupa.

Saludos.

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